domingo, 29 de mayo de 2011

I breath deep and cry out...

¿No ves qué fácil ha sido para mí, perderlo todo en un momento?

Lo que más dolió, no fue el momento en que todo acabó, sino la procesión de flashbacks que siguieron dicho acontecimiento. Jamás podré olvidar esa horrible sensación, como cuando acercas un móvil a unos altavoces, y se oye un pitido insoportable. Creo que nunca podré quitarme esa sensación. Durante el día, oigo esa horrible "melodía", a veces casi intangible, como cuando estoy pasándolo bien; hasta que llega la noche, y con ella, el aumento paulatino de mi soledad, de mi vacío.
Odio el vacío, pero adoro que esté ahí. Es la única prueba palpable que me queda de lo que en su día fue. Sentir este vacío, es lo que evidencia que un día tú lo llenaste....
Y aunque haya pasado algo de tiempo, no solo quedan cicatrices, sino heridas abiertas de par en par.

Nadie dijo que amar doliese tanto, nadie me dió a leer la letra pequeña...

Sola entre un millón de humanos, con el corazón parado desde aquel instante en que soltaste mi mano...

sábado, 6 de noviembre de 2010

Breath into me.

Hace frío. Me siento desorientada. Todo cuanto puedo ver es lo que la tenue luz de las farolas en la calle me permiten, colándose por las rendijas de las persianas y difuminada por las cortinas. Demasiada oscuridad, demasiada ausencia. Una pequeña habitación que se apetece demasiado grande para mi diminuto corazón pausado. ¿Por qué no vienes aquí y le das cuerda a mi reloj vital?
Cuando me faltas, siento como mis latidos se van pareciendo cada vez más a la maquinaria de un reloj. Se mueve de forma mecánica, automática, sin motivo. Tú pones ritmo a mi corazón. Si estás a mi lado, mi corazón se sincroniza a tu respiración.

Juntos podríamos componer la más bella sinfonía.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Frozen inside.

En ocasiones, lo único que necesitas es ver todo con una nueva perspectiva, cada vez que te derrumben.
A veces hay que maquillar un poco las palabras, para que todo parezca bonito. Aprender a convertir las catástrofes en inconvenientes, y no permitir que los inconvenientes se nos presenten como catástrofes.

Es irónica la forma en que nos pasamos la vida esperando que algo suceda, y al final, lo único que pasa es la vida; y por más que nos repitan una y otra vez que aprovechemos lo que tenemos, seguiremos dejando pasar las oportunidades.
Ahora mi corazón es un trozo de hielo, mis huesos ya se oxidaron, todo vuelve a no tener sentido.

Dame sentido.